sábado, marzo 25, 2017

Casi todo

Todo lo puedo resolver.
para sentirte cerca.

Puedo caminar leguas
solo para mirar tus ojos.

Puedo -claro que puedo-
ser ángel y velar tu sueño.

Puedo volar alto por el cielo
para nada más que ser tu sombra.

¿Por qué no? si el amor es así
te da la luz,
te da las alas,
te da el encanto,
te da la esperanza.

Bueno…
en realidad…
no todo.

Casi todo puedo resolver
porque para casi todo
aquí… en mi alma
tengo la magia y la fuerza

menos
-si amor, menos-
que tú me ames
solo
porque yo lo quiera.


P-Car


jueves, marzo 23, 2017

Juro

En horas, recuerdo recordarte
largas otras, olvido olvidarte.

Efecto colateral
-quilate de légamo-
saber que tú me perdiste.

Como se pierde un cuerpo celeste
tras un cónclave taciturno
de nogueras fantasmales.

Mallando tramas invisibles
a veces, me perteneces
a veces, de otras extraes
y muchas veces, a nadie das nada.

Infalible el sinsentido
de un dotado amor malogrado
te desposee del equilibrio,
del carácter y la sonrisa.

Y a veces, de la vida.

Transcurren siglos por los instantes
enumerados uno a uno por la sombra
de tanta piel y tanta espiritualidad
vagando en círculos infinitos.

A veces, quisiera verte.

Contemplarte unos momentos
y tras tu mirar hallar
un cielo…
con una estrella solitaria
en la que brille mi nombre.

A veces, el a veces es vehemente.

Como si el detrimento fuese exiguo
esta insurgente locura amorosa
insistente, me acecha el alma.

Pero juro…
que es solo a veces
tan solo una vez
antes de la densa eternidad
del nunca más.



P-Car



martes, marzo 21, 2017

Poesía, qué eres

 En su día, un tributo a la poesía
¿Cómo te puedo definir si eres indefinible?
Eres lila, eres diva, eres poesía, eres divina.

Algo puedo intentar sondeando  
en el efecto de tu hacer perfecto.

Te escuchas en el golpe de las olas
cuando la gaviota sombra retorna.

Sabes como el lamido azaroso del viento
en el negro llano de mi boca entreabierta.

A veces, hueles al celo de los ciruelos
al detonar rosa, el prisma primavera.

Eres -casi que si- el amor que no es,
el que jamás vuelve, el que paz yace,
el que no olvida, el que aún no nace.

Igual al elixir de antaño que se vierte
en la copa de las ausencias presentes
utilizas una recua de palabras gloria
preñadas de albor, lujuriosas de luna.

Poesía, si tú no eres mi amor,
eres lo más afín que he tenido
excitando mis vacíos y nidos
hasta el éxtasis de parir el yo.

Que trinidad destino si somos, lo sé:
tú para mi alma, mi indiviso para ti,
tu apostolado para el anima mundi. 

Clamor irascible de almas y alma herida
encapsulada en la mudez del habla sana.

Porque irrumpes el sentir de lo que no se ve
pero que dar forma y dar, me hace mejor ser,
eres el conjunto diáfano de todas las cosas
y la gracia cita, que me succiona lo arcano.

Poesía, no sé origen o si perteneces,
de dónde viniste o si piensas volver.
Da igual. Tu ralea me es indiferente.

No, no necesitas cargar, ser, tener o ir.
Para mí, es imprescindible ser tu riel
y la vía elocuente de tu misión silente.

Poesía mía, te diría tanto, te daría todo,
pero es que tú eres ese tanto y ese todo.
Ya sabes, dispuesta eterna aquí estaré, pero
si de mí prescindes, calavera disoluta caeré.



P-Car



jueves, marzo 16, 2017

El tiempo que nos queda

No te alcanzarían las cruces del calendario
para que el sol naciente de tus labios
cure todas mis heridas.

Serían insuficientes las restantes lunas llenas
para las muchas veces que yo quisiera
me hicieras el amor
lavando con sigilo en mi piel
el destierro.

¡No!.. no serían bastantes una o mil promesas
para revertir el vacío y la tristeza
de incontables silencios y ausencias.

Tan quebrada me has dejado
tan agonizante me he sentido
que todo…
todo proceso sería más prolongado
que el tiempo que nos queda.

Pero…
-y escúchame bien-
A pesar de las tormentas
y los excesivos naufragios.

A pesar del desconsuelo de los astros
y las estrellas caídas al fondo del mar
yo… solo yo… -sobreviviente-
me dejaría tomar por tu mano.

Tendida en la proa de tu barca  
mirando las velas de tus sueños
y percibiendo en mis vértebras  
el atávico vaivén del mar…
volvería a confiar en tus remos.

Y te daría el borrador de mi horizonte
para que tiñeras con tus rubores   
un nuevo nido en el arcoíris.

Quiero sentirme:
luna en tu costanera,
tango en tu melancolía,
quehacer de tu inspiración,
y la reina erótica y espiritual
de tu cuerpo, rumbo y esmero.

Acepto la ofrenda de tu rogativa:
Irnos a la deriva del destino
en una travesía sin premura:
sin egoísmos, sin reservas,
sin reproches, sin vuelta.

Hoy el alma, desde su crisálida,
nos devela el secreto del amor.

Si un gran sentir no se esfuma
con la lluvia, la furia y la penuria
será la sublime cita eterna
de dos que formaron unidad.

Del alma, el amor te hizo mío.
Del alma, el amor me hizo tuya.

Mi mal, mi bien, mi totalidad:
porque siempre soñé
-sin jamás imaginar-
verte a mis pies.

Porque ambos deseamos esto
a pesar de experimentar lo que es
resplandecer y morir en lo nuestro.

Porque crecer no es fácil
y ninguna escuela nos enseñó a sufrir
ni nos explicaron el sentido del dolor.

Porque dicen que todo tiene un fin
y luego de neutralizar ese todo
el nuestro es lis y lucero.

Porque tienes una deuda conmigo
y me he ganado ser la estrella
del mejor capítulo de tu vida.

Porque mi nativa naturaleza
es la de toda mujer que ama:
asombrosa, estremecedora e ilimitada.

Porque sin medida…
te amo
y a nadie…
nadie más aceptaría.

Sin más verbos ni cábalas,
sin perder un minuto más…
el tiempo que nos queda
¡llévame contigo!

La lontananza que reste
será poesía de Dios.



P-Car                                                

martes, marzo 14, 2017

Dos palabras

De todos los verbos que aprendí
de todas las palabras que conozco
no existe ninguna que, en dos segundos,
pueda hacer resplandecer una mirada
y transformar tanto la existencia.

No escuché frase más grandiosa y bella
que la que forman tan solo dos palabras.

Cuando ellas, sinceras brotan del alma
en el cielo aparecen dos nuevas estrellas.
Y mágicas, en un instante dulcifican
los labios, el pasado y las tristezas.

Son dos pequeñas grandes palabras
muchas veces, tímidas y mezquinas
siempre deseadas y muy esperadas.

Demasiado temidas también,
hasta estremecer la luna y el pecho
de que una mañana oscura el viento
a la ciudad de los entierros las lleve.

Nunca quiero dejar pasar la oportunidad
de elevar alto la vida de quien amo
quien siempre
-no importa si es infinitas veces-
siempre siempre
espera escucharlas.

Por eso, hombre que me das tu universo,
hoy al despertar, sin un motivo especial,
me nació decirte suave al oído:
"razón de mi tiempo,
luz de mi verso,
...te amo”


P-Car


viernes, marzo 10, 2017

Bandolera y ángel

Soy de decir mirando a los ojos.
Soy de expresar sin decir nada.

Soy de creer en la infinidad azul.
Soy de soledad, en albas y ocasos.

Soy de amar, sin oírlo de vuelta.
Soy de abrazar, tocando el alma.

Soy de extrañar sin inmolarme.
Soy de alas y raíces, piel y linaje.

Soy mujer, poeta, bandolera y ángel.
Soy solo yo: una perfecta imperfecta.

La misma que, entre vino y velas,
te robó dos estrellas de tu mirada
más la miel de la luna en un beso
y en instantes de locura casual
infinito te amó con el alma.

Soy yo, solo yo, irremediablemente yo
y no sería igual a la que hoy soy
si tú… no me hubieses amado.

Y porque yo, soy de ser, sentir y vivir
con lo mejor de mi lira digo que si
de nada… nada me arrepiento,
menos, mucho menos… de ti.


P-Car





miércoles, marzo 08, 2017

Mujeres, gracias

A las mujeres que amo
a las mujeres que me aman
a las mujeres que ya se han ido
a las mujeres que no logro abrazar
Gracias, mujer tierra, de semilla y cosecha
que tocas el alimento con tanta dedicación.

Mujer lana, gracias por la paciencia
el abrigo, la suavidad y la alianza.

Mujer aura, mujer loto, mujer chacra,
gracias, llenas mi centro de paz y calma.

Mujer ciclón, mujer garra, mujer pasión,  
por el carácter y los resultados, gracias.

Mujer creencia, mujer fe, mujer cielo
gracias por la plegaria y la esperanza.

Mujer vientre, mujer cariño, mujer emulsión
cada ser humano que estuvo y nació de ustedes
hoy y siempre les da las gracias por haber sido
madres puras e íntegras de cuerpo o de corazón.

Mujer sentidos, mujer poesía, mujer infinito
por el sello, lo eterno y verter el alma, gracias.

Mujer, gracias por ser tú, por ser mujer
y transformarte, repleta de creatividad,
de sombra a sol, de desierto a cascada,
de duelo a sonrisa, de esclava a galaxia.

Del mundo entero que te valora y quiere
gracias a todas con un inmenso aplauso.

Además de mil besos, mil abrazos,
mil flores, mil bombones, mil velas,
mil mensajes, mil llamados, mil lunas,
mil corazones latiendo al unísono.

Una sola lágrima de emoción auténtica
valdrá para que este universo de obsequios
sea llevado en una carroza de alelíes albos
a cada casa, choza, albergue o intemperie
en donde una mujer crea y une un hogar.

Mujer que llevas todas las mujeres en ti
y nunca te agotas de ser más mujer aún
gracias por estar y poder contar contigo.

Solo me resta decir en mi pequeño homenaje
que si el tiempo volviese al inicio de mi revés
y me dieran a elegir, nuevamente sería mujer.

Mujer, mujeres... ¡mil millones de gracias!


P-Car


lunes, marzo 06, 2017

Acróstico Eileen, un regalo de cumpleaños

Erudita en sentimientos
Iluminas sendas de aire
Luchando por un cambio
En que cada ser entienda
El rumbo correcto al bien.
Ninfa florecida entre coplas
Olvidaste la cruz del tiempo.
Visionaria del azul del cielo
Alientas a quien quiera subir
Ligero de rencores y pecados
Lentamente al amor de Dios.
Eileen, eres poesía, dirección y luz,
                  y yo, amiga de mi alma
                        entre vida y versos,
                               siempre y más
                                   …te quiero.

       ¡¡¡Feliz cumpleaños!!!
                    Paty

P-Car


sábado, marzo 04, 2017

Blanco y azul

Me gusta el océano  
cuando moja la costa.
El oleaje me recuerda
cuando tú me amabas.

Si mi día no acaba
voy sola a la playa
y en la orilla del mar
te hablo por horas.

¿Dónde estás mi amor?
¿a qué lugar partiste?

¿Dónde descansas?
¿en el viento?
¿en una nube?
¿en el silencio?

¿Qué es tu espíritu?
¿un ángel?
¿un ave?
¿el sol?...
¿o nada?

Te extraño mucho
te extraño tanto
te extraño demasiado…

Como extrañaría el blanco al azul
si el mundo se derritiera
en un solo color.

Mis lágrimas caen
sin misericordia
en la arena dorada.

La misma que blanca
grabó nuestras huellas
cuando creímos tener
la vida en las manos.

No era así -no fue así-
tuvimos momentos,
la felicidad, la ilusión
y un regalo en el alma
que hoy sé,
amor eterno se llama.

Seas lo que seas
yo también lo seré.
Y te encontraré
estés donde estés.

Nuestro lindo amor
no es para tener fin.

Comenzó aquí
cerca del horizonte
donde el sol y la luna
han estado por siglos
y donde todo lo que nace
no debe terminar jamás.

Espérame amor del cielo
muy pronto seremos
yo…
un blanco infinito
y tú…
mi eterno azul.


P-Car


martes, febrero 28, 2017

Buscadora de silencios

Como rocío al amanecer,
para ser, necesito de silencios.
Silencio original, selecto y brutal.

Romántica emancipada
busco nutrirme del silencio
que no calla el habla al amar.

O de aquel que me expulsó
a verbalizar ira y compasión
fuera del agua primogénita.

Espero algún eclipse volver
-por un instante mágico quizás-
al momento cero
en que el útero me acogió
y conocí el mutis primero:

Silencio carcelario, de tapias blandas.
Silencio culto, de lenguas incultas.
Silencio sagrado, de luz incauta.
Silencio, silencio, puro y cabal.

Gracias a esa danza sensorial
en un oscurecimiento de mi vida
benévola fue la calma de mi sueño
en que, un silencio sabio del cielo
sanó la afonía de mi corazón y cuerpo.

Y porque del mal silencio, ninfa renací,
procuro aquel, florecido de versos
que, si mis ritos fustigan la cábula,
en mansedumbre global, fuerte exclama,
lo inaugural y mejor de mí.



P-Car


sábado, febrero 25, 2017

Ese algo

Como un solitario llegaste a mi puerta, como un ángel dormiste en mi cuerpo, como un hombre modulaste un te amo, como un príncipe me hiciste feliz. Demasiado pronto, como un ladrón robaste mi sueño y como un miserable… partiste sin mí.

Desde entonces, las horas son barcas invisibles a la deriva de un mar sin azul. Abro mis ojos y respiro -sí, estoy consciente que aún vivo- pero adherida a tu ausencia y con el alba en mis pupilas, mi realidad lentamente oscurece, por no encontrarle sentido a la luz.

¿En dónde estás tripulante sin puerto, nómada sin mapa, corazón sin legado?¿En qué jardines has sembrado tu esencia ambulante?...¿en qué cenas de velas, tus historias han sido platillo de anhelos desorbitados?...¿en qué altares, has dado significado perenne a algún paraíso terminal?...¿en nombre de qué culto has configurado tus raíces de aire?...¿has oficiado alguna plegaria por tu mayor pecado?: sustraer amor sin pretender amar.

Sé bien que me amaste, sé que a otra, no amas. También sé que los recuerdos no han sido borrados por frivolidades, ni por los fríos temporales de los inviernos, ni por el humo de tus cigarrillos antes del descanso. Y es que, entre nosotros, no hay olvido posible, porque lo nuestro tiene ese algo que no caduca con el devenir, el clima, la distancia y el tiempo.

Vayas donde vayas y estés con quien estés, tu luna extática soy. Porque sin conciencia, tu búsqueda tiene mi nombre y lo que hayas, puede parecer símil, pero no tiene mi aroma desnudo, la danza de mis yemas, mi cadencia al amarnos, el arcoíris en mi retina al contemplarte y el aterciopelado recorrido virtuoso de mis besos y palabras, desde tus oídos a tu alma.

Lo sé, lo sabes… Pero, por tu obcecación, intuyo seguirás explorando en cada ángulo y vértice de otras pieles y frases, buscando el ritmo moderno de una perfección a la venta, que al final siempre daña. Todo terminará en el gong final, cuando, desde una altura mayor a las hipótesis astrales, se te develará la verdad. Eso… solamente yo lo sé.

Seguir así, será tu elección, al tiempo que mi invalidez -o iluminación- es contener en mi núcleo… ese algo… que me hace extrañarte y querer verte vagabundo entre las estrellas, las mismas que cada noche hacen brillar nuestro nido, como si aún estuvieses aquí. Te extraño yo, te extrañan ellas, te extraña todo lo que está adentro y pegado a mí.

Si ese algo tuyo y mío, es más poderoso que tu sofisticado objetivo, ven a mis brazos, pero no lo hagas producto de algún fracaso o rechazo, por sentirte enfermo y cansado o porque se te antoje soñar por un rato. Otra huida sería mi muerte, la última, la muda e irreversible. La que no puede perdonar porque es… de la que jamás se vuelve.

Si quieres cruzar mi umbral porque me extrañas, tu piel lo implora y tu plenitud lo necesita, pon la brújula hacia mi vida, pero que sea con un amor puro, junto a una abundante fe en que, cada día, juntos montaremos momentos infinitos en la construcción de un siempre. 

Si no, mucha suerte. Que el destino nos perdone, el cielo nos ampare y el Creador nos juzgue. No hay triunfador ni vencido, si no estamos juntos, ambos perdemos. Sin rencor, sin pendientes, triste y cristalina te digo: sé feliz. Aquí amor, dejaste tu fruto, porque en mí late ese algo tuyo que me fecundaste y que celosa atesoro en el seno de mi alma.  


P-Car


jueves, febrero 23, 2017

Mi cruz

Silenciosa he venido.
Una estela de instintos
me trajo a tu nido.

Vengo de lejos
desde la huérfana distancia
donde pernocta un verso.

Esta noche me he fugado de mi misma, si…
en un lapsus distraído del tiempo
para contemplarte un instante
en la verdad de tu sueño.

Y descubrir, quizás…
y comprender, tal vez…
el sacramento de tu soledad.

Al ver tu rostro indefenso
y mi cruz aferrada a tu pecho
suavemente te abrazo
mientras lindante  
la luna y la brisa
acarician un sauce.

Por un solo momento
retórica y sensorial he vuelto
pero al sentirte frío
-y aún, un poco mío-
quiero quedarme.

Lo haré mi amor, si… lo haré
hasta que sola, el alba me lleve
al rincón lacrado y seguro donde
el sueño es amnesia
lo viable, el olvido
y mi cruz eres tú.

Lo único endémico es que
al palmar el suspiro de la aurora
mi confinada alma
que irrefutable, te extraña
…más te amará.




P-Car