martes, enero 17, 2017

Amé y amo


Amé lo que vi en ti.
Amé lo que ignorabas.

Amé lo que fluía de ti para mí
cuando sabías que me amabas.

Amé el lugar lejos donde juntos llegamos.
Amé lo nuestro, los detalles, incluido tú.

Porque ninguna dupla es nosotros,
amo aquello que el universo sabe
es irremediablemente irrepetible.

Amo me consideres tu refugio
cuando no hallas las estrellas.

Amo me fastidies antes del perdón
y que me fastidiaras infinitamente.

Amo lo que nunca encontrarás…
porque no dejas que te halle primero.

Amo el amor. Amo amarte.

Alguien dijo que no te amé…
que lo que amo es un sueño.

La totalidad es cierta:
lo mío y el resto.

En dulce secreto amo lo que te robé
y nunca jamás te devolveré
para que otra ame.



P-Car

sábado, enero 14, 2017

¿Qué será?

¿Qué será… que puedo amarte, así como te amo, en la distancia? No parece natural que, si con tu cercanía cuento, el miedo ahogue mis sentimientos y, que poca cosa no es, inhabilite mi coraje.

Mejor mantente siempre lejos, para seguir saboreando esto tan mío: tan tibio, tan cariñoso, tan compañero, tan lleno de imágenes y sueños.

Y tan intenso que, como nada más en este universo, me seduce, me provoca y excita, hasta que mi alma alcanza y besa la luz de la estrella más distante. Esa, que ante el tiempo terrenal y las medidas del mundo, parece intocable.


P-Car



jueves, enero 12, 2017

Parábola poética

Al alba, un ave preciosa me dijo: vuela.
Le respondí: soy humana, no tengo alas.
Así siguió nuestro singular diálogo…
-¿Y entonces cómo es que yo,
que soy ave, te estoy hablando?
-Es que pienso eres una fantasía.
-Por lo mismo, entonces… vuela.
-No creo que pueda, es utópico.
-¿No dices que eres mujer de fe?
-Si, tengo fe, sueños y esperanzas.
-Entonces comienza a volar, ahora.
Cerré mis ojos y seguí escuchando…

 Por y para aquella ave mágica:


Cierro tranquila mis ojos
como me enseñó aquel ave.

Anulo mis odiosidades,
suspendo mis sentencias:
me quedo en total blanco.

La ensoñación me guía,
la amplitud me da fuerza,
la compleción me suspende,
el pasmo del todo me eleva.

No aspiro a ningún puerto,
en mi travesía no hay metas.
Solo avanzo, continúo mi viaje.

Desde lo alto veo con tristeza
poca agua en las cascadas
y sesgados los campos.

Gentes tiesas, difuntos danzando,
pequeños desdibujados de hambre.
Miradas desmayadas en los abismos,
intentos fallidos, miserias y llantos.

Con contradicción distingo
soledades, iras y arideces,
dentro de castillos de oro.
Veo el amor en un solitario.

Entiendo el ahora y mi hoy
unifico en una sola verdad
carencias, faltas y garbos.

Entiendo que para entender
debemos tomar distancia…
crear un espacio santo y puro
entre lo trivial y la eternidad.

Limpiar vanidosos ojos ciegos
y permitirnos miradas nuevas
llenas de percepción y perdón.

Debemos, en minutos de paz,
volar sin juicios, sin cargas,
sin pertenencias, sin sueños
más que el de comulgar…
pensamientos y sentimientos.

Visualizar nuestra misión
en forma cruzada y amplia:
honestamente, desde el alma.

En el cielo, muy cerca de Dios,
volar, volar humildes y llanos
para descubrir nuestros regalos:
su lealtad, su palabra, su legado.
Nuestros dones y debilidades:
nuestra bienquista libertad.

La libertad de hacer el bien o el mal,
la libertad de abrazar o despreciar,
la libertad de enmendar o pecar.

La libertad de sentir o paralizarse,
la libertad de seguir o rendirse,
la libertad de expresar o callar,
la libertad de querer o dañar.

Y desde el uno al todo,
la libertad de ser libre:
la libertad de amar.  

Amar el gran bien eterno,
de entregarnos, de donarnos,
proteger, cuidar y preservar,
de amar el preciado universo:
de amarnos como humanos.

Cuando aquella ave increíble se iba, le pregunté su nombre. Ella se detuvo en el aire, giró su cuerpo y abrió su plumaje descomunal. Me miró por última vez y me dijo: Soy tu poesía. Ya sabes, puedes volar cuando quieras, tu don dibuja tus alas, la fuerza te la da tu espíritu, tu motor es tu corazón, tu sabiduría está en tu mirada, lo que alcances lo guardará tu alma. Vuela, no tengas temor: Dios te cuida y te ama sin condiciones. No abandones tu vuelo: en tu esencia vibra la palabra y construir uno a uno tus versos, llenos de visión y vivencias, es la extraordinaria misión que tiene tu existencia. ¡Nunca dejes de volar! 



P-Car

sábado, enero 07, 2017

Mundo al revés

Lo que antes era azul y dorado
hoy es gris y sepia.
Lo que veía como horizonte
hoy carece de sur y norte.

En mis blancos pensamientos
corren cascadas de sangre.
Entre mi corazón y mi estirpe
se está formando un despeñadero.

¿Podrá mi bella totalidad
volver a ser como antaño?
Ya nada es firme y moderado
y alguien tiene la culpa.

Si él construyó su órbita con varillas
¿por qué viene y tuerce mi universo?

Aparece cual pequeño inocente
en busca de su nido de oro y mirra:
ese paraje llamado sentimiento
que siempre acopia su aroma.

Y me mira triste.
Y tiembla de frío.
Y provoca al instante
la suave sonrisa de la niña
abandonada en mi alma.

Y la magia de besarnos,
el éxtasis de tocarnos,
la primacía de amarnos,
me hace olvidar todo lo malo.

Pero dramáticamente rápido,
olímpico, despega de nuevo.
Ni se entera lo que es morir la muerte
de tenerlo y perderlo… reiteradamente.

Y perder el color del día y la noche
y perder la noción de los horarios
y perder… la alegoría de la vida.

Tenerlo, sonreír y amarlo.
Perderlo, llorar y odiarlo.

Tan profundamente y tantas veces morí
que, a veces, suspirando, creo no existir.

Y pensando que mi querer no merece
presiento se aproxima otra muerte.

No, no permitan siga falleciendo,
que por amar y amar, no lo merezco.

Entre todos enderecen mi mundo al revés
que yo... la verdad… ya no puedo.


P-Car

martes, enero 03, 2017

Siéntete a salvo

Desde el instante que supe
que amarte sería eternamente,
en mí, quedaste protegido.

Cuando miro la luna,
si el albor me ilumina.
Humedeciendo desiertos,
flotando con las estrellas.

En la nostalgia del recuerdo,
en la elevación de un sueño,
en la supremacía del presente.

Si creo que todo ha llegado a su fin
y casi de inmediato entiendo
que te sigo amando…
te amo, te amo tanto,
que de lo mucho que entendí
nada logro comprender.

Y, así parezca demasiado,
más, mucho más te amo
cuando la quimera de extrañarte
me supera y exaspera
la piel y el alma.

En el sinsabor crudo del invierno,
en la vera inhóspita de la soledad,
acosado por la máscara del miedo,
querido…
siéntete tibio,
siéntete amado,
siéntete a salvo.

A mí no, no me pienses
pero en el todo y en el siempre
siéntete deseado,
siéntete suspirado,
siéntete el bien de alguien.

Desde lo ínfimo a lo inalcanzable
siéntete… hoy e infinitamente
invisiblemente adorado.

 

P-Car

sábado, diciembre 31, 2016

Feliz año nuevo queridos amigos y amigas!!!

De la misma forma que la imagen, deseo que la luz de la felicidad explote en sus almas durante la despedida del 2016 y bienvenida del 2017 y desde luego, muchas veces durante sus vidas. Termina un año, buen momento para preguntarse: ¿He agradecido lo suficiente por lo que tengo? ¿Qué hago cada día por ser mejor persona? ¿Cuál es mi aporte por un mundo mejor?...
Mis cariñosas sugerencias: Abracen a quien aman, digan lo bueno y lindo que palpita en el corazón, mareen sus ojos con la noche, la luna y las estrellas. Den gracias por este universo fantástico, por la vida con sus lágrimas y sonrisas, por los entendimientos, aunque a veces duelan, sabemos que ese dolor conlleva crecimiento. Por la fe... que nos sujeta, renace y ennoblece. Alienten el amor, la verdad, la caridad. Pidan con palabras, con oración y con el corazón... para que los débiles, buenos y humildes dejen de sufrir y para que los equivocados, malos y soberbios, cambien y entiendan cuál es el sentido esencial de la existencia.
Les regalo esperanza y más esperanza en forma de luces de colores: ella es un bien que nunca debemos dejar de lado, nos hace soñar y creer en que la humanidad puede enmendar sus errores y que nuestro maravilloso planeta ha de sobrevivir a la desmesura y codicia de los ciegos, miserables y limitados seres insensibles con poderes robados.
Recordemos que todo el gran sentido de vivir, tendrá un puerto final llamado cielo, en que nuestros espíritus de unirán en un solo entendimiento, en una sola plenitud, en un solo poema llamado AMOR. Ningún bien material tendrá cabida en el paraíso, solo los sentimientos y el alma. Todo cobrará sentido en ese lugar, todo.
Entonces.... viva la fe y la esperanza, viva la vida y la eternidad, viva la bondad y el perdón, viva la música y la poesía, que son los idiomas del alma; vivan los sueños... viva lo cierto y viva la luz que llueve del cielo!!!!
Lo mejor de mí para lo mejor de Ustedes.... Paty

miércoles, diciembre 28, 2016

A medianoche

Desde el piélago,
desde la inmensidad.

Desde la mudez y el vértigo…
desde la saga y la ensoñación.

Sin importar las leguas
con infinitas barcas vacías
mecidas por olas oscuras.

A medianoche
explota un suspiro
en el nido tuyo del alma mía
con el más vehemente deseo.

Por tus trazos, por tus faros,
por tu pacto, por tu totalidad.

Por el brillo pacífico de tus ojos
y el sabor a alegría en tus labios
que fueron mi fehaciente felicidad.

Amor ido,
Amor lejano,
Amor del tiempo,
Amor de las estrellas.
Amor del alma,
Amor holista,
Amor impar.
Amor…
¡Feliz Navidad!


P-Car

miércoles, diciembre 21, 2016

Mil ocasos, una luna

Estimados amigos y amigas: 
este amado poema fue el motivo 
del nombre de mi primer libro.

Bastó una mirada. Bastó una palabra…
un beso robó los besos que atesoraba.
Una caricia, la garúa de mis veranos.

Tú, que diluiste la noche en el alba,
que amaste así, mi cuerpo, mi aura...
Hoy zigzagueas por sendas sin ángeles
y en el gran océano solo ves agua.

Tú, ausencia que rebasas ausencias.
Vacío, que rebota en barrotes de viento.
Silencio que quiebra la paz del sueño.

Entre necios tesoros, presumido vas:
diestro escaras tu voluntad primera
ordenando al palpito querer sin amar.

No te detienes, no oyes, no enmiendas.
Reniegas la verdad, la constante verdad.
Ensucias tu vida, te haces sepia, te ajas.
Impides la unidad de piel, amor y alma.

No hago preguntas, ya no insto respuestas.
Suficientes fueron… mil ocasos, una luna.
Inicuo, el vicio del ego, que superó tu cielo.

Cierto, el amor es luz, siempre gemela
no así los eventos que suceden sin vuelta.
Y es que el tiempo es único, milagroso, puro,
pero también que, en un segundo, se acaba.

Si en tu nido índigo, con virtud me extrañas
contempla - durante mil preludios de la noche -
cómo cae doliente, la noble lágrima de la luna
debido al hito sin fin, de irse el sol por el mar.

Increíblemente cierto
-e insólitamente intenso- 
bastaron unos ojos y algunos sueños
para, pausado y salvaje, dulce y amargo,
torcer el más romántico rumbo del mundo
al misticismo de la más estrellada soledad.



P-Car

viernes, diciembre 16, 2016

Flores blancas

Si no abrazarás mis vacíos,
si no soplarás mis desvaríos.

Si no llorarás conmigo mis mareas,
si no pretendes sanar mis dolencias.

Si no tejerás horas con mis raíces
y no sueñas seducir mis cicatrices.

Si no haces culto una promesa
y te aterra expresar un te amo.

Entonces, no me mires así y da otro paso
que esta mujer que versa con su vida
no conoce un alba sin desnudez,
un atardecer sin recuerdos,
cerrar los ojos sin soñar,
desear sin sentimiento.

No sabe ni sabrá jamás
de acariciar sin sentir
de besar largo sin temblar
de hacer el amor sin amar
ni de cómo olvidar amando.

Si no crees porque no quieres
en la locura más atroz y bella
vete… y no endulces la mía.

Pero si das la vuelta
no tires en mi umbral
esas hermosas flores blancas
que los pétalos secos no vuelan:
pavimentan desiertos
cuando un adiós…
te triza el alma.


P-Car

viernes, diciembre 09, 2016

Mundo perdido

En el ángulo de tu mirada
que mira hacia el oeste
mora un niño celeste.

En su acotado sueño
circula un planeta único
con un firmamento radiante
continuamente despejado.

Sin saberlo tú
él piensa mucho en ese lugar
en donde no cabe la malignidad.  

Y es que…
del mar a la montaña
y de la flor a la cascada
en aquel mundo perfecto
el amor genuino es cierto.

El amor que hace bien:
en el que puedes creer.
El amor que te ama:
el que nace del alma.

En el ángulo de tu mirada
que mira hacia el ocaso
existe y existirá siempre
un pequeño del cielo…
que no quiere ser grande
que no quiere ser tú.

Y que… 
con cada acorde astral
en lo inalcanzable busca lo perdido
con sus ojitos llenos de lágrimas.


P-Car