viernes, agosto 19, 2016

Amor amor

Amor sin cifras
Amor sin olvido
Amor sin sonrisas
Amor sin esperanza

Amor quimérico
Amor clandestino
Amor ermitaño
Amor y locura
Amor sin amor

Amor fidedigno
Amor cristalino
Amor sempiterno
Amor del sagrario

Amor íntimo
Amor sibilino
Amor infinito

Amor amor
Amor por ti…
Amor de mi alma


P-Car

sábado, agosto 13, 2016

Burbuja

Busquemos… un espacio protegido, invisible para la mente, tangible para el alma. Una preciosa burbuja, inserta en la nada de algo tan inmenso y complejo, maravilloso y misterioso, como debe ser, la prolongación del universo.

Vamos. Entremos sin pasado, sin prejuicios, sin planes, sin miedo. Será un lugar único, inspiración del espíritu, motivación de un amor eterno entre dos corazones perfectamente imperfectos, que sueñan estar unidos y ser sentimiento puro, en la atemporal y mística aventura del infinito.

Ahora… en este instante… cerremos los ojos, démonos las manos e igual de luminosos como llenos de paz…. entremos.

sábado, agosto 06, 2016

Olvido serás

Pronto sucederá
que al pasar cerca de ti
mis ojos no te adviertan:
mi respiración no se corte
ni mi silueta tiemble
ante tu presencia.

Pronto llegarán los momentos
en que los infinitos suspiros contenidos
que amorosamente acuna mi alma
sean inmunes ante tu mirada,
tu cuerpo, tus labios, tus demandas…

y ante ese todo tuyo
que alguna vez -muchas veces-
lograba paralizar mi corazón
hasta el punto inmediatamente exacto
anterior a la muerte.

Más real que utópico,
más cerca que inalcanzable
el tiempo arduo trabaja
en mi emoción, en mi piel,
en mi verso y en mi sueño.

Y no es que  
solo he de olvidarte
como volátil se olvida el frío
antes del próximo invierno.

Demasiado pronto… tú
dramáticamente lejos de mis pasos
en un pantano de culpas y sombras  
¡serás el mismísimo olvido!

          Olvidado,
               olvido serás,
                   olvido…
                       y nada más.



P-Car


jueves, julio 21, 2016

Hijo mío

Esta poesía la escribí por petición de un padre en duelo, devastado por la muerte de su hijo. ¿Cómo negarme ante tal pedido? ¿cómo no imaginar su tristeza? ¿cómo?... si soy madre y abuela y no imagino la vida sin mis personas y personitas amadas.

Dedicada a Inger José Q.E.P.D. (2008-2016)

Lo terrenal y trivial pierde significado
cuando se ha tenido por horas, días o años
el regalo más bello para el corazón.

Al recibir la bendición de un hijo
desde su primer signo de vida
los colores conforman un arcoíris
luminoso de esperanzas inéditas.

Y al sostener en tus brazos
ese pequeño ser indefenso
te explota en el pecho
un amor sublime y eterno. 

 

Inger José, mi inocente niño
que sin aviso volaste al cielo:
te imagino alegre bajo focos de lunas 
con un veloz lucero en tus pies
apuntando a un arco de estrellas.

Juega y triunfa. No tengas pena.
Sé esencia y sonríe más que nunca
agradeciendo la plenitud sagrada.

Extraño en demasía tu mirada
pero amalgamado a pensamientos,
sueños, versos y sentimientos
-así no exista consuelo posible-
perpetuo serás en el recuerdo.

Hijo adorado, ángel del universo:
Me invaden sin tregua, tu ausencia,
la amargura, el odio y la impotencia.

Es tan desgarrador el dolor
que en largos lapsus, las palabras que sé
no alcanzan. Se esfuman, se acaban.
Entonces sucumbo y lloro hasta caer
deseando alcanzar tu vuelo.

Con la poca energía que me queda,
más éste cariño sin límite en mi alma
te grito hacia lo alto: Hijo mío…
descansa en la luz y paz infinitas,
que hoy y siempre…
¡tu padre te ama!



P-Car

sábado, junio 11, 2016

Tengo miedo

No te encuentro
en mis noches
en mis sueños
en el silencio

No intuyo tus ojos
buscando los míos

No siento tu ausencia de labios
mojando mis deseos

¿Dónde estás?
Te necesito
más que antes
más que nunca

Una soledad desconocida
acecha
entumeciendo mi alma

Insistente
tu nombre grito desesperada
ahuyentando al olvido
de los lugares sagrados
tan simples, tan perfectos
tan nuestros

Ven, el frío es inmenso
Afuera llueve y yo…
tengo miedo



P-Car

domingo, mayo 29, 2016

Sentimiento verdadero

El amor no sabe de tiempo ni distancia.
El sentimiento verdadero está hecho de
sensaciones, emociones, sueños, deseos
e infinitos. Los siglos y las leguas no
son más que números muertos para un
corazón enamorado. Nada importa el
silencio, la soledad y las lágrimas. Solo
vale saber que una vez en la vida… se
amó de verdad… y con toda el alma.


P-Car

sábado, mayo 14, 2016

Algo me dice

En este ocaso… como tantas veces, en un trance de emociones, tu nombre salió de mi boca, recorrió el universo y, más intenso que antes, volvió a mis labios, para dejarlos mojados de infinito.
Sí, en el momento en que los colores se tornan recuerdos, mi corazón vuela al pasado. Y allí estás mi querido, puro de alma, con mi mano entre tus manos… mirándome embelesado, a la vez que manifiestas lo inmenso que crees es el cielo, por haber unido nuestros caminos.
Ay… amor mío…. cuánto extraño tu caricia, tu abrazo, tus besos, tu voz, tu mirada, tu esencia cercana. Si parece que tu silueta logro alcanzar y contraer hacia mi vientre, en el instante justo que el sol se hunde en el mar y la luna, con su traslúcida aura, ilumina la oscuridad.
Pero, en lo sagrado de mi pensamiento, algo me dice que lo que no nos fue permitido continuar en la tierra, lo viviremos en la eternidad…
Espérame, luz de mis preludios… que el tiempo no es más que tiempo y si lo decretamos, pasará a la velocidad de dos almas enamoradas…
Tengo fe, porque desde la primera vez que nuestras miradas se unieron, supe que el sentimiento, la magia y el universo, siempre… siempre serían nuestros. Entonces, mi bien… te amé y te sigo amando con toda la integridad que conozco.
Solo te pido que tomes mi mano cuando mi vida llegue a su fin y sin dudar, me lleves a tu dimensión, porque donde quiera que estés o quieras volar… ese será mi hogar.


P-Car

sábado, marzo 19, 2016

He venido

He venido… contrariando mi senda.
Sí, he vuelto… luego del agravio y la exclusión
y después de haberse añejado el tiempo.

En noches sin luna
mi inconsciencia insiste en el afán
de hallar tu mirada apagada
justo al centro de lo negro

...y saber si es cierto
lo que mi intuición insiste,
mi corazón no sella y
mi existencia reclama.

Mírame, estoy aquí, frente a ti.

Es temible verte así,
serio, áspero, siempre altivo…
sabiendo no conoces el reconocimiento
ni te involucras en lo causado.

Por ello, he de volver a soñar mis sueños
no sin antes besar tus labios
con un beso de gaviotas blancas en cielos albos
mientras acaricio tus manos.

Ahora retrocedo
con la certeza que buscaba.
Porque así permanezcas en silencio
pude ver en tus ojos, lo que ha sido en tu alma
invocar…
el amor verdadero.


P-Car

sábado, marzo 12, 2016

A veces grito

 
Pensé que pronto te olvidaría y que después, todo lo nuestro, en la arquitectura de la vida, quedaría al reverso. Hoy, ya ni recuerdo bien, hace cuantos otoños, ocurrió todo aquello.

Pensé también que encontraría otro amor y que ese amor sería mejor. Por terquedad, orgullo y quebranto, pensé tantas cosas sin sustento en lo fundamental. Que el sentimiento no es pensamiento.

Te siento como un cuanto de luz, que vuela en mi interior. De mi mente a mi corazón, de mi corazón a mis entrañas, de mi pasión a mi alma, no sin antes, acariciar mi cuerpo entero, del atardecer al alba.

Te quiero mucho, sí, y lo he aprendido a hacer sin desesperación, dejando latir tu presencia invisible en mi universo, con un dejo de rica esperanza y otro, de volátil resignación.

Envuelta en hermosa melancolía, como a nadie, te adoro -te añoro- Ay amor… hay momentos en que extraño demasiado tus besos, tus manos, tu cuerpo, tu voz, tu calor, tus ojos, tu sonrisa, tu rostro.

A veces quiero gritar -a veces grito- cuando nadie me puede escuchar. Necia, insisto en creer que el tiempo astuto y sabio, me está acercando al olvido -y en instantes ilusos, a tus brazos-. Nada sucede, más que contenerte en mí encapsulado. Eres una melodía que perdura, un vértigo que me devora, una estrella que me ilumina, un emoción que me embarga, un sello que me apresa, una huella implacable, una silueta que me sigue en un bosque de velos.

Antes, hace mucho, me creí invencible y eterna. Hoy me sé, mujer vulnerable que tiembla. De verdad, a la soledad no le temo, no. Sí… a, antes de morir, no estar de frente a tu mirada, al menos para decirte… “te amo, sí, a pesar de todo, de la distancia, del tiempo, de la voluntad, de las promesas, de las diferencias, de los hechos que quisiera borrar, de la vida que pasa… Te amo, aún te amo. Prepárate que si sigo así, al final, te llevaré al infinito en mi alma”.

¿Sabes? A veces me siento una romántica sin remedio, que aún tiene sueños y fantasías y porque no, que además cree en milagros. Y entonces respiro profundo para, con cada suspiro, acercarte un poco, en el aire, en la brisa, en el viento, en el espacio, en el cielo y en el tiempo… para que quizás algún ocaso me abraces -nos abracemos- y luego nos miremos tanto y tan profundo, que se conecten honestamente nuestras almas, sin sombras, sin caretas, sin recursos. Lo que pueda suceder es un misterio. Eso, es en lo único que no pienso.

Algo es seguro, que no te abriré ninguna ventana en mi ser y que, con cada aleteo tuyo, sigo intensamente, suspirando y suspirando…



P-Car

jueves, marzo 10, 2016

Kimberly

Q.E.P.D.

Kimberly, hija amada
llegaste a mi vida
haciendo de mis días
primaveras blancas.

Fuiste brillo y luz
sonrisa y alegría,
jardín y rosa,
mariposa y alondra.

Hoy… eres un ángel
que danzando en el cielo
hace florecer estrellas.

Guardo con sigilo en mis ojos
tu bello rostro de auroras ámbar
con tu mirada de lunas azabaches.

Mientras respire en este mundo
digo gracias, gracias, gracias…
por la bendición de tu existencia
que marcó mi vida entera.

Y jamás olvido el tesoro
de tus últimas palabras:
“Te amo mami
regreso pronto.
Me esperas…”

En aquel último abrazo
tu esencia entró en mi pecho
donde te acurrucaste
con eternidad preciosa
en el útero de mi alma.

Descansa en paz querida hija
nuestras dimensiones serán una
cuando, con su infinita sabiduría,
lo decida Dios.
Espero ansiosa…
pero a la vez, en calma.

Entonces no existirá
ni un momento,
ni un silencio
ni ausencia tal
que separe nuestro amor.

Te amo y te extraño siempre.
Cada día, eres mi inspiración.


Mami


P-Car


Este poema, es un regalo que hice con mucho cariño para Adriana Acosta, una joven mujer de Venezuela, mamá de Kimberly Michelle, niña dulce y especial, que partió al cielo hace quince años, a sus breves siete añitos, luego de un accidente de tránsito, no sin antes de su sagrado viaje, abrazar y expresarle unas inolvidables palabras a su mami.

Gracias Adriana por confiarme tu emocionante y sensible historia… 
Paty Carvajal

viernes, marzo 04, 2016

Por siempre mía

Y te hice mía
en el sueño del sueño.
Allí, donde el cielo es un color
la lluvia, agua impoluta
la cumbre, nubes.

Y te dejaste
como se deja un ave al viento
y las hojas al otoño.

Besé mil veces e hice toda mía tu boca
como si tus labios luego quisieran irse.

Partieran lejos -contigo-
después de soñarlos
como solo yo
los he soñado.

El viento mutó a música,
en las horas del tiempo.
Detenidas todas ellas
solo para ambos.

Te amé, te amé, te amé…
como la soledad al mar
y el acantilado a las olas.
Como tu alma, la verdad.

Tan emocionante y tan intenso,
que un instante fue un todo.

Y supe, que así te fueras
demasiado lejos en la tierra
o más arriba de la luna
mía, por siempre serías.

Entre el silencio y el amor
la profundidad y el infinito,
nos amábamos. Flotábamos.

A solas con nuestras vidas
ambos, nos supimos a salvo.


P-Car

sábado, febrero 27, 2016

A mí... volverás

Volverás…

Tus brazos recogerán mi cuerpo y me llevarás a la gran montaña, a ese lugar especial, cerca del cielo.

Y allí, gritarás con brío que me amas, mientras tu llanto cae cual lluvia, sobre mi piel dormida  - fría -

Querrás que, de nuevo, salte mi corazón en mi pecho. Querrás que mis ojos te contemplen como la primera vez que dije “te amo”. Querrás que despierte con tus desesperados besos.

El dolor será tan intenso que querrás no estar allí ni amarme como me amas.

Mi luz y paz serán inmensas e infinitas. Tu culpa y oscuridad, yermas y estériles. El día se hará noche y la noche, poesía azabache.

Llorarás tanto, que tus lágrimas finalmente, han de limpiar tu alma. Se irán las negaciones, las figuras, los orgullos y los silencios. Comprenderás lo que siempre es, ha sido y será verdadero. Que el amor es lo primero y más valioso del universo. 

Después, tendrás que dejar que mi silueta vuelva a la tierra, con una gardenia albina en mis manos. Y sabré que todo habrá valido la pena, porque habré cambiado tu vida. Lo que seguirá en tu camino, será transparente y bueno.

Así será porque así debe ser. Y es que todo debe tener un sentido en esta vida… Por ello, sé que has de volver.

Sí, muy pronto, a mí… volverás.



P-Car

sábado, febrero 20, 2016

Bendita esperanza

Mi corazón de sangre y noches
deja una estela otoñal
en la corriente de la vertiente.
En un lapsus del azar,
resucita la esperanza.

Artista bendito del universo
que remece el mundo entero.

De trigo dorado es su cuerpo,
de brisas tropicales, su piel
de atardeceres, el verso
de amaneceres, su mirada
de emoción vibrante, su lágrima.

Y también es…
la pequeña ave blanca
que libre, cruza el cielo
con una estrella en el pecho
- y un pincel en sus alas -
desde el ocaso al alba.
 
Preciosa luz inmune
e inagotable del sueño.

Reencarnación eterna.
La gran obra maestra
en el lienzo del infinito.

¿Qué sería de nosotros
sin ilusión en el alma?

¡Gracias!... Dios del cielo
por la magia única
de la bendita esperanza.


P-Car

domingo, febrero 14, 2016

En un día como hoy

Hay instantes y momentos, amaneceres y eternidades, en que tú… me robas el aire y la visión, los latidos y la fuerza, el centro y el equilibrio, la escalera y los pilares.

Y es que parece ser, que el amor más puro, se sabe auténtico, en el dolor de la ausencia. Se sabe, en lo amargo de unas lágrimas que nadie seca. Se siente, en los versos, que solo pasan. Se reconoce en la aventura ciega de un olvido, que jamás se instaura. Se dibuja en la insistencia de los sueños, que muestran repetidamente el sueño mayor de estar otra vez, en el silencio inolvidable de tus cálidos brazos. Y es que, después de ti, después de lo nuestro, es imposible no extrañarte con la profundidad que yo te extraño…

Fuiste en mi vida, con igual brío y belleza… la cumbre que desata las nubes negras y el último árbol de la rivera. Tu mirada, aquel cúmulo de estrellas que yo siempre soñé alcanzar. En mi cuerpo construiste, la intensidad del mar bravío y luego, la calma solemne del ocaso. Y entre mi ruta y mi sombra, fuiste… la magia del silencio inocente y la verdad gloriosa de una plegaria. Significaste el sentimiento, la luz y el hogar, la paz y el final. Fuiste y serás más allá de mi muerte… mi íntima verdad. Aquel ser, que me mostró quién soy, qué quiero y dónde debo estar.

Así florezcan los ciruelos o se desmaye el otoño en los campos. Así del cielo lluevan nostalgias o si el sol hace más soles en la arena. Tu piel, tu aroma, tu risa, tus labios… tu imagen intacta, se aferró a mi memoria. Estás conmigo, infinitamente, en cada estación y paso pequeño y grande del tiempo.

¿Será un tormento?...¿será un presagio?...¿será un regalo?

No sé bien, solo sé que estás en mí, tan profundo y tan necesario, como mi corazón y mi propia alma. Da lo mismo, que el mundo delibere de mi sentir, porque amarte no sucede para lograr un resultado. Para mí, lo maravilloso es amarte… simplemente amarte.

El amor es una flor que crece en el pecho, es un obsequio, es lo único que le da un sentido más alto a la vida, es la única respuesta al gran misterio del cielo, es la única fuerza que nos levanta de las ruinas, es lo único que ayer, hoy y siempre valdrá la pena.

Entonces amor, en un día como hoy, tan lindo y especial… ¿cómo no recordarte aún más?


P-Car